El crecimiento de un hijo es un viaje fascinante, pero a menudo viene acompañado de dudas: ¿Es normal que aún no hable? ¿Por qué le cuesta tanto relacionarse con otros niños? Aunque cada pequeño tiene su propio ritmo, existen ciertos indicadores —llamados hitos del desarrollo— que nos ayudan a entender si su evolución sigue el camino esperado.
Señales de alerta según la etapa
Es importante observar cómo tu hijo juega, aprende, habla y actúa. Aquí te compartimos algunos puntos clave:
-
De 0 a 12 meses: Si no reacciona a sonidos fuertes, no mantiene el contacto visual o no intenta balbucear.
-
De 1 a 2 años: Si no dice palabras sencillas (como «mamá» o «agua») o no señala objetos para mostrar interés.
-
De 3 a 5 años: Si tiene dificultades extremas para ser entendido por personas fuera de su entorno cercano o muestra desafíos persistentes en su motricidad fina (como agarrar un crayón).
La importancia de la intervención temprana
No se trata de «etiquetar», sino de brindar herramientas. La plasticidad cerebral en los primeros años es inmensa; abordar cualquier desafío hoy permite que el cerebro se adapte y aprenda con mucha más facilidad. En Mundo Girasol, creemos que una consulta a tiempo es el mejor regalo que puedes hacerle a su futuro.
¿Tienes dudas? No esperes a que el tiempo las resuelva. Agenda una valoración inicial con nuestro equipo multidisciplinario.